En 1922, una familia hawaiana compró un remoto atolón del Pacífico para cosechar cocos; luego demandó a Estados Unidos, rechazó planes para hacer un casino y lo vendió para su conservación
En pleno océano Pacífico, unas 1.000 millas al sur de Hawái, el atolón de Palmyra conserva arrecifes de coral, bosques tropicales y aguas transparentes.
Clarin1 source1 min readFiled October 2, 2026
